June 22, 2006 (Press Release) --
Recientes noticias del The New York Times, USA Today y The Wall Street Journal denuncian que los psiquiatras que deciden qué “enfermedades mentales” son incluidas en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), tienen nexos con las compañías que manufacturan psicofármacos para “tratar” estos trastornos.
El DSM ha crecido de 119 conductas en 1968 a 886 en su última edición, categorías tan amplias que cualquiera es diagnosticado de “mentalmente enfermo.” A diferencia de enfermedades reales, no hay prueba objetiva de ningún químico o causa biológica de ningún trastorno del DSM. Las enfermedades reales son descubiertas, no una descripcion de conductas, hay una anormalidad en el organismo que se puede verificar por una prueba de laboratorio. No obstante, miles de millones de dólares en drogas psiquiátricas son recetadas para “tratar” estas condiciones cada año —condiciones que comprenden síntomas que los psiquiatras, literalmente, votan para incluirlos en el DSM.
Parecer difícil creer cómo es que tanto psicotrópico ( que altera la mente) puede recetarse para tratar condiciones que no existen físicamente —hasta que uno se percata que quienes definen los “trastornos” tiene nexos financieros con las compañías farmacéuticas.
El estudio “Nexos Financieros entre los Miembros del Panel del DSM-IV y la Industria Farmacéutica” de abril 2006 en Psychotherapy and Psychosomatics reveló la relación incestuosa Lisa Cosgrove, psicóloga de la Universidad de Massachussets, y Sheldon Krimsky, profesor en la Universidad Tufts, revelarón que más de la mitad de los 170 miembros del panel responsables del DSM tenían nexos financieros ocultos con la industria. Y que el 100 % de los “expertos” del panel de trastornos de la personalidad del DSM estan involucrados con la industria de drogas lícitas. Los “trastornos de la personalidad”, (depresión, bipolaridad“esquizofrenia) se tratan con la mayor venta de drogas del mundo, ascendió a $20.3 mil millones de dls por antidepresivos y $14.4 mil millones por neurolépticos en 2004
Mostró que en 2003 la industria dio $7.5 millones a la revista de la APA para publicidad, incrementando un 22% en un año a $9.1 millones.
El renombrado grupo de “tanques pensantes” de Washington Public Citizen realizó un estudio subsecuente y determinó que el comité consultor de miembros de la FDA tienen nexos con la industria.
Los resultados de Cosgrove son más preocupantes la FDA asevera “no aprobará un psicofármaco para tratar enfermedad mental a menos de que la condición exista en el DSM así las compañías de psicofármacos pueden venderlos".
Cosgrove confirmó que CCHR y otros han declarando por años que “No existen pruebas de sangre sobre los trastornos del DSM. Estos se basan en juicios de practicantes que, a su vez, se basan en ese manual.”
Otro estudio criticó al DSM en Public Library of Science, que acusó a la industria de "traficar con enfermedades" inventado "síndromes de las piernas inquietas, de ansiedad social" y " premenstrual deprimente."
CCHR denuncia la destructividad de los intereses creados en el DSM y la industria; pide a los gobiernos que ninguna legislación, evidencia en las cortes u otro proceso legal se base en el DSM.
El DSM ha crecido de 119 conductas en 1968 a 886 en su última edición, categorías tan amplias que cualquiera es diagnosticado de “mentalmente enfermo.” A diferencia de enfermedades reales, no hay prueba objetiva de ningún químico o causa biológica de ningún trastorno del DSM. Las enfermedades reales son descubiertas, no una descripcion de conductas, hay una anormalidad en el organismo que se puede verificar por una prueba de laboratorio. No obstante, miles de millones de dólares en drogas psiquiátricas son recetadas para “tratar” estas condiciones cada año —condiciones que comprenden síntomas que los psiquiatras, literalmente, votan para incluirlos en el DSM.
Parecer difícil creer cómo es que tanto psicotrópico ( que altera la mente) puede recetarse para tratar condiciones que no existen físicamente —hasta que uno se percata que quienes definen los “trastornos” tiene nexos financieros con las compañías farmacéuticas.
El estudio “Nexos Financieros entre los Miembros del Panel del DSM-IV y la Industria Farmacéutica” de abril 2006 en Psychotherapy and Psychosomatics reveló la relación incestuosa Lisa Cosgrove, psicóloga de la Universidad de Massachussets, y Sheldon Krimsky, profesor en la Universidad Tufts, revelarón que más de la mitad de los 170 miembros del panel responsables del DSM tenían nexos financieros ocultos con la industria. Y que el 100 % de los “expertos” del panel de trastornos de la personalidad del DSM estan involucrados con la industria de drogas lícitas. Los “trastornos de la personalidad”, (depresión, bipolaridad“esquizofrenia) se tratan con la mayor venta de drogas del mundo, ascendió a $20.3 mil millones de dls por antidepresivos y $14.4 mil millones por neurolépticos en 2004
Mostró que en 2003 la industria dio $7.5 millones a la revista de la APA para publicidad, incrementando un 22% en un año a $9.1 millones.
El renombrado grupo de “tanques pensantes” de Washington Public Citizen realizó un estudio subsecuente y determinó que el comité consultor de miembros de la FDA tienen nexos con la industria.
Los resultados de Cosgrove son más preocupantes la FDA asevera “no aprobará un psicofármaco para tratar enfermedad mental a menos de que la condición exista en el DSM así las compañías de psicofármacos pueden venderlos".
Cosgrove confirmó que CCHR y otros han declarando por años que “No existen pruebas de sangre sobre los trastornos del DSM. Estos se basan en juicios de practicantes que, a su vez, se basan en ese manual.”
Otro estudio criticó al DSM en Public Library of Science, que acusó a la industria de "traficar con enfermedades" inventado "síndromes de las piernas inquietas, de ansiedad social" y " premenstrual deprimente."
CCHR denuncia la destructividad de los intereses creados en el DSM y la industria; pide a los gobiernos que ninguna legislación, evidencia en las cortes u otro proceso legal se base en el DSM.

International news expose that psychiatrists who decide which “mental disorders” are included in the APA’s Diagnostic and Statistical Manual have ties to pharmaceuticals that manufacture drugs for “t
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