April 12, 2007 (Press Release) --
La Psiquiatría y las
Películas: Atracción Fatal
A finales del siglo XIX, hubo en Europa dos avances que tendrían gran influencia en la forma en que muchas personas se veían a sí mismas y a la sociedad. En 1879, un profesor de psicología de Leipzig, el alemán Wilhelm Wundt, anunció con gran autoridad, pero sin fundamento científico, que el hombre sólo era un animal sin alma, un mero producto del ambiente.
A finales de la década de 1890, en Viena, Austria, Sigmund Freud declaró que el hombre era el producto de las desgracias de su infancia y de sus problemas sexuales. Junto con esta teoría que no se ha comprobado y que en gran medida ya se ha desacreditado solo un nuevo tema: el psicoanálisis.
Siempre que la gente ha aplicado los conceptos fundamentales de estas prácticas, la sociedad ha experimentado cambios radicales. Las artes y el entretenimiento están entre los campos que estos conceptos han afectado en forma adversa.
Con la ayuda de Hollywood en muchos aspectos, el pensamiento freudiano entró de inmediato a la corriente principal de la cultura. En esa época se desconocía el hecho de que muchas de las teorías de Freud, que en la actualidad ya se han descartado, se desarrollaron cuando él recurría ávidamente al uso de la cocaína.
En 1916, acompañando la invasión de Freud a Hollywood, el psicólogo Hugo Münsterberg escribió “The Photoplay: A Psychological Study” [El Drama Cinematográfico: Un Estudio Psicológico], poniendo en marcha oficialmente la influencia de la psicología y la psiquiatría sobre Münsterberg había estudiado con Wilhelm Wundt antes de viajar al laboratorio de psicología de la Universidad de Harvard, a finales del siglo XIX. “La pantalla cinematográfica”, escribió, “debería ofrecer una oportunidad única para hacer que grandes círculos se interesen en experimentos psicológicos y pruebas mentales...”.
Münsterberg fue uno de los primeros en sugerir que se debería contratar psicólogos, que se habían auto nombrado expertos en la mente, para asesorar a la industria cinematográfica. En forma provocativa afirmó que las películas podían “estar llenas de peligros” y que “las posibilidades de infecciones psíquicas no podían ignorarse”.
Más de 70 años más tarde, el eco de su consejo todavía se escucha en las voces de sus colegas modernos. Un libro sobre la psiquiatría y el cine afirmaba: “Una crítica basada en información psicoanalítica puede ser de gran importancia para ayudar a entender el poder especial que ejercen las películas sobre las audiencias“.
La Comisión Ciudadana en Defensa de los Derechos Humanos fundada en 1965 por la Iglesia de Scientology es un grupo de vigilancia para erradicar las violaciones a los derechos humanos en el campo de la salud mental y su principal objetivo es hacer que este tipo de abusos sean expuestos y dejados en la historia y esta aquí para proteger tus derechos.
Películas: Atracción Fatal
A finales del siglo XIX, hubo en Europa dos avances que tendrían gran influencia en la forma en que muchas personas se veían a sí mismas y a la sociedad. En 1879, un profesor de psicología de Leipzig, el alemán Wilhelm Wundt, anunció con gran autoridad, pero sin fundamento científico, que el hombre sólo era un animal sin alma, un mero producto del ambiente.
A finales de la década de 1890, en Viena, Austria, Sigmund Freud declaró que el hombre era el producto de las desgracias de su infancia y de sus problemas sexuales. Junto con esta teoría que no se ha comprobado y que en gran medida ya se ha desacreditado solo un nuevo tema: el psicoanálisis.
Siempre que la gente ha aplicado los conceptos fundamentales de estas prácticas, la sociedad ha experimentado cambios radicales. Las artes y el entretenimiento están entre los campos que estos conceptos han afectado en forma adversa.
Con la ayuda de Hollywood en muchos aspectos, el pensamiento freudiano entró de inmediato a la corriente principal de la cultura. En esa época se desconocía el hecho de que muchas de las teorías de Freud, que en la actualidad ya se han descartado, se desarrollaron cuando él recurría ávidamente al uso de la cocaína.
En 1916, acompañando la invasión de Freud a Hollywood, el psicólogo Hugo Münsterberg escribió “The Photoplay: A Psychological Study” [El Drama Cinematográfico: Un Estudio Psicológico], poniendo en marcha oficialmente la influencia de la psicología y la psiquiatría sobre Münsterberg había estudiado con Wilhelm Wundt antes de viajar al laboratorio de psicología de la Universidad de Harvard, a finales del siglo XIX. “La pantalla cinematográfica”, escribió, “debería ofrecer una oportunidad única para hacer que grandes círculos se interesen en experimentos psicológicos y pruebas mentales...”.
Münsterberg fue uno de los primeros en sugerir que se debería contratar psicólogos, que se habían auto nombrado expertos en la mente, para asesorar a la industria cinematográfica. En forma provocativa afirmó que las películas podían “estar llenas de peligros” y que “las posibilidades de infecciones psíquicas no podían ignorarse”.
Más de 70 años más tarde, el eco de su consejo todavía se escucha en las voces de sus colegas modernos. Un libro sobre la psiquiatría y el cine afirmaba: “Una crítica basada en información psicoanalítica puede ser de gran importancia para ayudar a entender el poder especial que ejercen las películas sobre las audiencias“.
La Comisión Ciudadana en Defensa de los Derechos Humanos fundada en 1965 por la Iglesia de Scientology es un grupo de vigilancia para erradicar las violaciones a los derechos humanos en el campo de la salud mental y su principal objetivo es hacer que este tipo de abusos sean expuestos y dejados en la historia y esta aquí para proteger tus derechos.

A finales del siglo XIX, hubo en Europa dos avances que tendrían gran influencia en la forma en que muchas personas se veían a sí mismas y a la sociedad
Email
Print
SPAM




